sábado, 2 de julio de 2011

sábado, 5 de junio de 2010

Subterraneo



sábado, 29 de agosto de 2009

n cinne




Mas Mundos en berisso


domingo, 19 de julio de 2009

Mas mundos (sub english)

SELECCION OFICIAL VIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE CHICO DE CANARIAS ISLA DE LA PALMA 2009

IV FESTIVAL TRANSTERRITORIAL DE CINE UNDERGROUND 2008

plot outline:
rayo is strong and violeta fragile, rayo hardy, violeta ingenuous, rayo seeks, plays violet, rayo is in a hole, flies violet. they live in the same house but are on the beach. they have problems of this world but will create another.

título (title): más mundos
país (country): argentina
año (year): 2008
duración (time): 79 minutos
género (genre): ficción
formato original (original format): mini dv
lengua original (original language): español
director: emilio quiroga
producción (producer): n cinne
guión (screenplay): emilio quiroga
fotografía (photography): pablo usunoff
sonido (direct sound): leandro palermo
cámara (cinematographer): pablo usunoff
arte (art direction): paula ilarregui
montaje (film editing): emilio quiroga
música (original music): guillermina fernández
post de sonido (sound postproduction): german suracce
actores (cast): joaquín martínez olano / diana broggi
antelia crocci / miguel angel martínez conte / félix damián presti
guadalupe ranea / francisco mezquiriz / josé miguel d´agostino

jueves, 4 de junio de 2009

Critica de Mas mundos

Por Ugo Adam

Hoy encontramos gracias al auge de las escuelas de cine en argentina una uniformidad de criterios en lo referido al lenguaje cinematográfico que son para alarmarse. Sin embargo aparecen joyas que cada tanto aportan, no solo en referencia a lo cinematográfico sino también en lo social y en el campo de la estética artística. Esto es lo que sucede dentro y fuera el film “Más mundos” del joven realizador de ayacucho, una ciudad del interior de la provincia de Buenos Aires, conocida en la Republica Argentina por ser la sede de la fiesta del ternero y ¿¡Cómo no tomar como referencia esa fiesta!? Si en ella el imaginario se torna en marcar con un hierro caliente a los terneros, a faenarlos y a comerlos con vino en una gran fiesta dionisíaca en la cual los valores humanos son más bien valores animales ajenos. En Rayo y en Violeta vemos a esos terneros festejados en su degollamiento, en su sentido obvio de relacionarse con la muerte que ellos no eligen, una muerte social, embebida de un jugo ácido que lo licua a todo, ese jugo que en el film se llama sociedad y que vemos magistralmente dirigida tanto con los actores como con la cámara en dos escenas emblemáticas: la escena del robo y la de la visita de Violeta a su abuela cuando le da una planta seca. Digo emblemáticas porque esas escenas en otro momento de la historia del cine hubieran sido escenas de culto, la primera por develar un lenguaje en donde se cruzan los dos ejes que tienen que tener las grandes obras de arte: uno el lenguaje propio del film, de la narrativa, del personaje Rayo y el otro el lenguaje de la identidad social y humana a la que pertenece el realizador, el cual con maestría nos muestra inequívocamente que él es un autor que habla sobre su propia vida que nos muestra el cine desde la transparencia ontológica de lo que significa el ser inmiscuido en su sociedad, al igual que Rayo, al igual que Violeta. Esto existe en muy pocos autores y la referencia obligada es Fassbinder en su primera época. Quiroga es la parte del cine que no se ve pero que se muestra y conforma la parte del todo, junto a sus personajes y su puesta en escena. Ese dolor visceral por pertenecer, por respirar, por amar y trascender de Rayo es también Quiroga. La otra escena es sutilmente la más descarnada de todo el film y es ver a esas dos mujeres una frente a la otra. Emoción extraña nos sucede, cuando sentimos que Violeta aparentemente la va a ver porque parece despedirse de la abuela, pero para quien tenga el corazón avezado en los oscuros rincones de la vida vemos ese miedo y despedida a forma de exorcismo de Violeta con ese conjuro en sus gestos y en los objetos que usa. La planta seca debería ser la imagen de la película, pero no seca porque sí, sino seca por el sufrimiento recibido de no ser regada por quien la hubiese regado. ¿Acaso el amor debe ser regado? ¿Por qué no somos más amorosos con los sufrientes si todos somos sufrientes? Más allá de lo aparente, la muerte está en Violeta que a su vez es vida para Rayo y razón de vivir. El tema más estremecedor del film es el del dolor y lo insondable de él, ¿o hay alguien que pueda explicar lo que ve frente a la inmensidad de ese mar dulce Rayo en la costa destruida, derruida? Aquí Quiroga encuentra una común unión con el espectador sensible. ¿Será que estamos ante el nacimiento de un gran artista? ¿Podremos ser amorosos con el mundo como para trocar en revolución del alma el dolor? ¿Estamos preparados? Tal vez en su próximo film Quiroga lo diga.

Ugo Adam, nacido en La Plata en 1965, aprendió a canalizar su vocación expresiva a partir de una multitud de formatos. Como sea -a través de la música, el teatro, las artes plásticas, la fotografía o la literatura- nunca impedirán que fluya esa pulsión, rasgo saliente de su personalidad.
De honda espiritualidad (fue ordenado diácono de la Iglesia Siriano Ortodoxa el año pasado) y espíritu aventurero (en 1999 trepó en Catamarca al Pissis, el volcán más alto del mundo), Adam halló en el cine uno de sus lenguajes favoritos.
Lleva producidos decenas de cortos y documentales filmados en diferentes partes del mundo (Kosovo, para citar sólo un ejemplo), algunos de los cuales fueron reconocidos en el Festival de Cine Pobre de Cuba. Entre sus largometrajes figuran “Un largo ensayo” (1992), “Alcestes” (1995), “Evocación a John Cage” (1997), “54 formas del infierno” (1998) y “Capital del dolor” (2004).
Aprendió que el cine “se hace con fe” de Werner Herzog, gran maestro al que define como “un amigo del alma” y al que conoció en 1991 en la Patagonia, durante el rodaje de “Grito de Piedra”, con la que el alemán obtendría un premio en el Festival de Venecia.
http://www.semanarioelmundo.com.ar/archivo/2007/1031/cultura/01.htm

jueves, 29 de enero de 2009